sábado, 7 de mayo de 2011

"Como tú, como yo"

Maldita sea, no sé que escribir, estoy tan cansado que me cuesta intercambiar la vista del teclado a la pantalla para ver si escribo correctamente. Pero es que ahora mismo tengo que escribir. ¿Quiere usted que todo esto que transcurre (no sé siquiera por donde) en mí desaparezca mañana con el despertador?

No desaparecerá, las buenas acciones quedan sempiternas... no sé donde, quizás escritas en un libro de piel de camello ¿Quién sabe?. Sin olvidaras, pero dejándolas libres: Uno sólo conserva lo que no amarra.

Y es que acaba el día y se te queda esa sonrisa de gilipollas que tanto me encanta. ¿Sabéis cual os digo? Sí, esa que queda impregnada, que no puedes quitar aun queriendo. Esa que es tuya y de nadie más, que nadie puede arrebatarte. Esa de cuando el cansancio es un placer.

Todo lo dicho no se consigue ni con dinero, ni con dos personas (muchas más)... se consigue Amando por lo que uno cree justo. Esa Justicia quizás sea insignificante, ínfima... pero es tan importante. ¿Quién sabe si esa Justicia viajará en barco y regalará alguna sonrisa de gilipollas? Quien sabe...

No es lo que se hace sino como se hace. Cuando el fin conseguido es el mismo pero la actitud es la correcta=Bingo. Porque ese saber hacer con Despeine como diría alguno también se anota en ese libro de piel de camello.

"No es lo que se hace sino como se hace": Louis canta esta canción de Piaf de una manera distinta, la letra es la misma pero las sensaciones no. 


Ojo, también me encanta la  versión de Edith, pero entended que me hoy me acueste con la versión del siempre sonriente Louis.



lunes, 25 de abril de 2011

El actor de lo que fui

Y es lo que hace especial esta vida.

 Siempre concentrados en nuestros guiones y en lo que nos toca decir en la siguiente escena. Y a veces mediante algún impulso te desnudas e "improvisas", te olvidas del guión y de lo más adentro de nuestra esencia, brota nuestro "yo auténtico"... y es cuando nos descubrimos ante el resto, ante nosotros.

La película: El hijo de la novia, él es Héctor Alterio y en esa escena (de las mejores que he visto) improvisa dejando al equipo entre lloros y aplausos con un silencio emotivo antes, cuando acaba la escena.

lunes, 18 de abril de 2011

Bon Iver



Este Invierno pasado he descubierto, o me han hecho descubrir, uno de los mejores discos que he escuchado en mucho tiempo. Él se llama Justin Vernon; Bon Iver su banda actual. Fue en un Invierno cuando éste barbudo de voz quebrajosa empezó a crear sin premeditación alguna For Emma, forever ago.

Después de una ruptura amorosa, de la disolución de su banda y de un mal momento de salud, Justin decidió alejarse a una cabaña con nada más que su guitarra y sus ganas de estar solo. Estuvo tres meses, ¿Qué hizo? ¿Se emborracho y se ahogó con su propio vomito? ¿Sobredosis? ¿Se corto las venas? ¿Se tiró en el sofá afligido por su mal momento personal?. No, no, no y quizás. Lo que sí hizo fue canalizar todo ese dolor a través de unas canciones en las que nada más escucharlas se entiende todo ese sufrimiento. Sufrimiento que transformó en una maravilla para todos los sentidos (La lacerante Skinny love) e incluso para el alma (Re: Stacks). 

Y era otro barbudo al que cuando se ponía la bufanda y la cazadora para salir en este Buen Invierno le sonaba este disco siempre.




miércoles, 13 de abril de 2011

Extranyando las Tardes Grises

Después de varios blogs abandonados y escondidos, he decidido crear como último, definitivo (espero) y "público" este titulado: Extranyando Las Tardes Grises (un Amigo que solía escribir cuentos en una portátil yanqui no tenía más remedio que transformar la eñe en "ny", pasando a ser un sello de identidad inconfundible con el tiempo, por lo menos para mí, que ahora adapto al título). Título que refleja una amistad profunda y única. Sobretodo profunda. Sobretodo única. Y que es por donde siempre empiezo a contar el cuento de mi vida, por la de mi Alter Ego.


"Libros de insectos con cascaron, vinilos de Pink Floyd, películas independientes. La borra del café con vainilla. Nos sabíamos diferentes al resto. Especiales. O al menos eso creíamos. 


Largas conversaciones en azoteas, cuando caía la tarde y las cotorras verdes pasaban con la exactitud de un reloj. Se iban a dormir y la tarde pintaba un áurea gris.


Muchos años han pasado pero los recuerdos de el Cascarudo que se convirtió Samsa, el Buenos Aires de Sabato, Los Extranjeros que eramos los dos, los solos de 5 minutos, las escenas de bajo coste y las tardes, aquellas tardes grises... siguen presentes en mi."