Porque a veces "una canción" vale más que mil palabras. Entonces me callo.
domingo, 1 de julio de 2012
Once
Esta "pequeña" (lo único que tiene pequeño es la producción) película me ha cautivado. ¿Por qué? Podría decir: Por su hermosas simplicidad. Porque lejos de buscar una enrevesada catástrofe, emociona con una "Realidad a pie de calle".
Porque a veces "una canción" vale más que mil palabras. Entonces me callo.
Porque a veces "una canción" vale más que mil palabras. Entonces me callo.
domingo, 6 de mayo de 2012
A Mi Madre
A veces tanto Amor, puede llegar a Doler. "Que si el más guapo de la fiesta, que si voy a esperar hasta que llegues, que si cantas mal...". Y es que, al final, te lo acabas creyendo, no porque sea verdad (o si) sino porque ellas lo sienten realmente, lo creen, como si estuviese estipulado por ley y hubiese que acatarlo. Algunas pueden llegar a ser Mentiras (No canto tan mal).
Pero es hermoso, de verdad, ver como ese Amor vence, ver como ese Amor abarca todo, hasta el propio dolor. Lo doblega. Ese beso en la frente de cuando caes y te haces daño, a pesar de que la herida haya sido en la rodilla sientes que te ha curado... !Aunque escueza!
Dicen que "Madre no hay más que una". Esto es una trola. Se multiplican. Están en todos lados! Siempre están ahí para Amarte y cuando no están: Siempre están ahí para Amarte.
Bendito Dolor. Bendito Amor. Benditas Mentiras. Bendita tú, Madre mía.
Pero es hermoso, de verdad, ver como ese Amor vence, ver como ese Amor abarca todo, hasta el propio dolor. Lo doblega. Ese beso en la frente de cuando caes y te haces daño, a pesar de que la herida haya sido en la rodilla sientes que te ha curado... !Aunque escueza!
Dicen que "Madre no hay más que una". Esto es una trola. Se multiplican. Están en todos lados! Siempre están ahí para Amarte y cuando no están: Siempre están ahí para Amarte.
Bendito Dolor. Bendito Amor. Benditas Mentiras. Bendita tú, Madre mía.
A Mi Madre
Fue tu vientre mi cabina,
mi pista de lanzamiento;
luego me aferré a la vida
en el pezón de tu pecho.
A mis huesos diminutos
y sobrados de pellejo,
a mis rasgos esbozados
les dieron forma tus besos.
Más tarde pude crecer
a la sombra de tu cuerpo
y allanabas los caminos
para mis pasos inciertos.
Qué mala sería mi sangre
si dijera "¿Qué te debo?".
Déjame llamarte "Madre"...
y así pagarte, si puedo.
(No sé de quién es)
domingo, 29 de abril de 2012
Confía
"Cuando Dios borra algo es que va a escribir".
El otro día estuve comiendo con cuatro de mis mejores Amigos. Paisaje espectacular. Buena comida y mejor compañía (lo digo por la camarera jaja). Uno de ellos tiene el Don de usar la frase adecuada en el momento adecuado. Diciéndolo de una manera única, desde la paz que da la experiencia... pues el otro día nos regaló otra más.
Muchas veces nos preguntamos, cuando se Borra algo en nuestras vidas, el "qué pasará ahora" o "el por qué a mi y justo en este momento". Nos desconciertan las preguntas que no podemos contestar. Queremos tener todo bajo control sin posibles errores o con los mínimos. Evitar la imperfección. Que cuando el Barco esté atracando que el cabo esté bien sujeto, que si estamos a la deriva que la dirección del viento sea por el zenit. La seguridad que tranquiliza...
Y es que esa misma seguridad muchas veces se convierte en el cobijo de nuestros miedos. Se trata de que las preguntas no nos desconcierten y de que la perfección no sea nuestro obcecado objetivo. Se trata de Confiar. Saber esperar, pero sin esperar nada.
Y es que esa misma seguridad muchas veces se convierte en el cobijo de nuestros miedos. Se trata de que las preguntas no nos desconcierten y de que la perfección no sea nuestro obcecado objetivo. Se trata de Confiar. Saber esperar, pero sin esperar nada.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
lunes, 24 de octubre de 2011
Además te quiero, y hace tiempo y frío.
Hoy, Julio Cortázar y uno de sus poemas que he tenido presente desde que me he levantado en este Lunes frío; frío de mis pensamientos... y manos.
Poema
Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores
blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,
te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz,
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago
y cintas que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma, que seas
precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones
cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo,
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco
con ese pelo lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino
es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre
en una galería de museo.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.
lunes, 26 de septiembre de 2011
jueves, 14 de julio de 2011
Caminante, sí hay camino
Lo que faltan son caminantes. En esta época de coches, aviones, de información inmediata (e innecesaria), de senderos asfaltados y escaleras mecánicas. Y es que cuando te desatas de las nimiedades del día a día y te olvidas del reloj y solo puedes caminar en una dirección acabas presentándote a ese Yo que no conocías o al que no sabias como llamar.
Hay mil maneras de huir pero solo una para volver.
Lo único que nos brinda el mar son golpes duros y, a veces, la posibilidad de sentirnos fuertes. Bueno, no sé gran cosa del mar pero si sé que aquí es así. Y también sé lo importante que es en la vida no necesariamente ser fuerte sino sentirse fuerte, medir tu capacidad al menos una vez, hallarte al menos una vez en el estado más primitivo del ser humano, enfrentarte solo a la piedra ciega y sorda sin nada que te ayude, salvo las manos y la cabeza.
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